Samsung A40

Pantalla Super AMOLED 5,9″ FullHD+ (1080 x 2340)
Dimensiones y peso 144.3 x 69.0 x 7.9 mm, 140 g.
Procesador Ocho núcleos hasta 1.8 GHz (Exynos 7904)
RAM 4 GB
Almacenamiento 64 GB + microSD hasta 512 GB
Cámara frontal 25 MP
Cámara trasera Dual: 16 MP + 5 MP
Sistema operativo Android 9 Pie con Samsung One UI
Batería 3.100 mAh con carga rápida
Otros Lector de huellas trasero, USB-C, jack de 3,5 mm, NFC, Bluetooth 5.0, WiFi de doble banda

Samsung mantiene el diseño que ha imperado en la mayoría de sus modelos durante 2019: frontal muy aprovechado gracias a la pantalla Infinity Display, notch mínimo para la cámara delantera, cara posterior limpia a excepción de la doble cámara en la zona superior izquierda y un lector de huellas capacitivo que sale de debajo de la pantalla para ofrecer un desbloqueo rápido y preciso al alcance del dedo índice. Como detalle, la cara trasera, pese a parecer de cristal, es plástica. Igual que el cuerpo del teléfono.

Las dimensiones del Samsung Galaxy A40 son muy contenidas, igual que el peso. En mano se siente muy cómodo y no da la apariencia de estar mal construido, tampoco de escasa calidad. Resulta sencillo llegar a todos los botones, incluso al lector de huellas. Y no pierde el jack de auriculares, tampoco el USB-C (algo relativamente habitual en esta gama de precio).

El acabado del teléfono es brillante (con reflejos metálicos para la parte trasera), su apariencia es atractiva y da la impresión de que resiste el uso y las pequeñas caídas (no tener doble cara de cristal es una ventaja). Como contrapartida está la facilidad para que la cara posterior se arañe, también la persistencia de las huellas en esta zona. Nada que no se pueda arreglar con una funda, por otra parte.

La economía del Samsung Galaxy A40 ha de notarse, y lo hace, pero no es algo que se aprecie en la visualización de la pantalla: el panel Súper AMOLED del teléfono se ve muy bien en todas las condiciones, incluso en exteriores. Resolución FHD+, buena nitidez, suficientemente bien calibrada de serie y sin que se aprecien colores muy saturados (puede ajustarse la temperatura en la configuración de pantalla, también hay disponibles varios modos de representación de colores). Sin duda, es uno de los mejores puntos del teléfono.

Entremos en el detalle que me ha parecido más reseñable dentro de lo negativo: su fluidez. Debía notarse la economía en alguna parte, y es en la elección del procesador donde Samsung abarata los principales costes: el Galaxy A40 se lastra en exceso, a menudo cuesta un par de segundos que haga la transición entre una aplicación y otra. Y si está ocupado en segundo plano puede ser algo desesperante, como cuando se arranca el móvil por primera vez y restaura las apps desde Google Play. Es un gama media, resulta lógico, pero esto no ocurre tan frecuentemente en competidores directos y por el mismo precio.

fuente: https://www.xatakamovil.com

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